¿Qué es la Formación personalizada?

Hoy en día podemos acceder a mucha información y formación técnica y especializada en todos los campos profesionales.  También hay mucho contenido teórico de competencias y habilidades sociales y de gestión que explican “el ideal” de cómo manejar situaciones “estándares”. Pero a la hora de la verdad, cuando tenemos que aplicar alguna de esas habilidades, en los casos concretos de nuestra vida, no resulta tan fácil ni “ideal” como nos cuentan.

La formación personalizada va dirigida solo a ti, para tu caso concreto, tu problema particular, tu necesidad actual, de forma práctica y resolutiva.

La Formación es para ti si...

¡No tienes tiempo! Entre el trabajo, los niños, las actividades extras, la familia, etc. se te va la vida y necesitas organizarte.

Te cuesta controlar tus emociones, te frustras con facilidad, te irritan situaciones cotidianas o laborales. Te sientes estresado y/o angustiado.

Te cuesta comunicarte con los demás, parece que no te entienden o no te escuchan.

Tienes que gestionar conflictos en tu empresa o familia y no sabes cómo hacerlo.

Tienes un puesto de responsabilidad y no sabes cómo manejar a ciertas personas en tu equipo.

El proceso perfecto para ayudarte

Tendremos un primer contacto telefónico gratuito para valorar qué necesitas, definir en qué contenidos te puedes desarrollar y planificaremos las sesiones. 

Agendaremos las sesiones según tu disponibilidad. El número de sesiones variará en función de tu ritmo de aprendizaje. 

Una vez finalizadas las sesiones necesarias, si lo deseas, podremos mantener contacto por chat, pues me encantará conocer tu evolución y saber cómo ha mejorado tu vida después de este proceso.

¿Qué vas a conseguir?

Desarrollar habilidades y automatizarlas para que formen parte de ti y de tu forma de ser y de comportarte.

Sentirte con confianza y capacidad para afrontar las situaciones diarias con facilidad.

Gestionar tu tiempo y poder conciliar. Gestionar proyectos empresariales o personales.

Gestionar tus emociones en tus relaciones con los demás, gestionar tu ansiedad o estrés.

Manejar los conflictos personales o laborales.

Comunicarte eficazmente en cualquier ámbito.