¿Qué es la mediación?

La mediación ha demostrado ser un proceso eficaz para resolver conflictos de forma voluntaria y pacífica con la ayuda de una persona externa e imparcial para llegar a acuerdos satisfactorios para ambas partes.

Los conflictos interpersonales no tienen que terminar destrozando relaciones (familiares, laborales, …) simplemente porque no se sepa cómo resolverlos.

El mediador actúa de forma neutra y confidencial, facilitando la comunicación entre las partes implicadas, potenciando un ambiente de respeto y colaboración y ayudando a las personas que participan en el proceso a que encuentren soluciones reales, prácticas y beneficiosas para todos.

La mediación es para ti si...

Tienes conflictos familiares: divorcio, herencias, enfrentamientos entre hermanos, de pareja, padres e hijos, etc.

Tienes conflictos laborales: entre compañeros, departamentos, entre socios, entre la empresa y la representación de los trabajadores, etc.

Tienes conflictos en tu comunidad: en la escuela (entre docentes, padres, alumnos), entre vecinos, etc.

El proceso perfecto para ayudarte

Tendremos una sesión conjunta de presentación, explicación del procedimiento y establecimiento de normas de funcionamiento.

Tendré una sesión individual con cada una de las partes para comprender mejor qué está sucediendo y cuál es el punto de vista de cada uno. 

Llegar a un acuerdo y garantizarlo. Una vez se hayan encontrado todas las soluciones, redactaré por escrito los acuerdos definitivos, que serán firmados por todas las partes y definiremos la forma de revisión y evaluación del cumplimiento de los acuerdos.

Tendremos algunas sesiones conjuntas (todas las partes implicadas) para buscar soluciones beneficiosas para todos. Puede resolverse en una sesión o en varias, dependiendo de la complejidad del conflicto.

¿Qué vais a conseguir?

Conseguiréis y os comprometeréis con soluciones que beneficiarán a todas las partes involucradas.

Ahorraréis tiempo y dinero.

Evitaréis ir a los juzgados por conflictos que se pueden resolver de forma amistosa.

Evitaréis el desgaste emocional, las tensiones y frustraciones que conllevan los enfrentamientos por conflictos

Mejorarán vuestras relaciones en respeto, comunicación, cordialidad y armonía, no sólo durante el proceso, sino posteriormente mantenida en el tiempo.